El mentidero taurino despide una de las duplas más fructíferas y determinantes de los últimos tiempos. El matador de toros Borja Jiménez y su mentor, Julián Guerra, han anunciado oficialmente el punto final a su relación de apoderamiento después de cuatro temporadas de intenso trabajo conjunto. La decisión, tal como han ratificado ambos protagonistas mediante un comunicado oficial, se ha tomado de mutuo acuerdo, desde el respeto profesional y personal y con un profundo agradecimiento por el camino recorrido.
El espada de Espartinas ha querido destacar públicamente la trascendencia del papel desempeñado por quien ha guiado su carrera en este tramo decisivo: "Quiero agradecer a Julián su dedicación, su confianza y todo el esfuerzo de estos cuatro años. Hemos compartido retos y grandes alegrías, y hemos conseguido juntos cosas que siempre tendrán un lugar especial en mi carrera. Me quedo con todo lo vivido y con el respeto y el cariño que le tengo", señala Borja.
En la misma línea se ha pronunciado el apoderado salmantino, que echa la vista atrás con la satisfacción del deber cumplido: "Ha sido un orgullo acompañar a Borja durante estas cuatro temporadas y contribuir a los logros que hemos alcanzado juntos. Cierro esta etapa con la satisfacción del trabajo realizado y con un gran reconocimiento a su entrega y compromiso. Le deseo lo mejor, tanto en lo profesional como en lo personal", expresa Guerra.
De la apuesta de 2023 a la consagración en las grandes ferias
La alianza entre ambos se gestó en febrero de 2023, momento en el que Julián Guerra apostó con firmeza por un torero que entonces atravesaba un momento profesional complejo, pero al que auguraba un sitio de privilegio en las ferias. Aquel respaldo dio un vuelco absoluto a la trayectoria de Borja Jiménez, cuyo despegue definitivo llegó de la mano de su inolvidable irrupción en Madrid, conquistando su primera Puerta Grande en Las Ventas en octubre de 2023 tras un paso arrollador por la Copa Chenel.
El idilio con el coso venteño no hizo sino consolidarse en los cursos sucesivos, sumando nuevas salidas a hombros en 2024 y 2025 para encadenar tres Puertas Grandes consecutivas en la plaza de mayor exigencia del mundo. A este hito histórico se sumó otra página dorada en la plaza de toros de Bilbao, donde firmó el primer indulto en la historia de Vista Alegre al toro Tapaboca, de la ganadería de La Quinta. A todo ello se añaden sus rotundas actuaciones en Sevilla —donde rozó con los dedos la Puerta del Príncipe, evitada únicamente por el fallo con los aceros— y su consagración definitiva en la élite del escalafón.
Con el final de esta etapa, ambos abren un nuevo horizonte profesional, no sin antes hacer extensivo su agradecimiento a la afición y a cuantos les han acompañado y respaldado a lo largo de estos cuatro años de triunfos.


