El rejoneo mexicano da un paso al frente en su expansión europea. A sus 22 años, el torero a caballo Tarik Othón ha cerrado la adquisición de la emblemática finca que perteneció al diestro galo Sebastián Castella, un movimiento estratégico con el que el joven queretano afinca su base de operaciones en el sur de España para encarar de lleno el circuito de las principales plazas del viejo continente.
La propiedad, situada en el término onubense de Paterna del Campo, representa un enclave idóneo tanto para la preparación taurina como para la ganadería. Con una extensión total de 90 hectáreas —de las cuales medio centenar se destinan a la explotación agrícola—, el complejo cuenta con múltiples edificaciones y dos ruedos diferenciados: una plaza de tienta cubierta y otra al aire libre.
En su etapa bajo la dirección de Castella, el terreno funcionó como núcleo de crianza de ejemplares de Pura Raza Española (PRE) y de reses bravas. Tras un paréntesis en el que la propiedad pasó a manos de una compatriota del torero francés sin modificaciones de relevancia, Othón ha manifestado su propósito de reactivar el legado ecuestre que en su día consolidó el diestro europeo, recuperando la selección de caballos de diversas capas arraigadas en el patrimonio caballar español.
Este cambio de manos consolida la apuesta del rejoneador por el campo andaluz tras una etapa formativa en México que lo catapultó desde temprana edad hasta tomar la alternativa con el respaldo de una figura indiscutible de la disciplina como Diego Ventura. Con el cuartel general ya establecido en Huelva, Othón apunta sus metas hacia los ruedos europeos para refrendar su proyección profesional.


