La ganadería de Los Maños, ubicada en Luesia, Zaragoza, se distingue por su enfoque tradicional y artesanal en la cría de toros. Al frente de esta labor está José Luis Marcuello y su mayoral José María Gallego, quienes aseguran que su trabajo se realiza sin medios mecánicos ni caballos, siguiendo una filosofía de respeto hacia el animal.
José Luis comenta que el manejo del ganado se realiza a pie, permitiendo que los toros se relacionen de manera más natural con los humanos. Esta relación, de confianza y respeto, es fundamental, como destaca Gallego, quien lleva casi sesenta años trabajando en la ganadería.
En la finca, el toro no es cubierto con fundas en los pitones, a pesar de las dificultades que esto conlleva, lo que refleja un compromiso con la integridad del animal. José Luis enfatiza que prefiere ver al toro tal como es, lo que implica aceptar ciertos riesgos en el manejo del ganado.
Con miras a la próxima novillada en Zaragoza, José Luis expresa su entusiasmo y responsabilidad de representar su localidad. La ganadería es conocida en la plaza La Misericordia, donde los aficionados esperan con interés su actuación después de tres años de ausencia.
La selección del encierro para la feria se basa en la tradición familiar, optando por un grupo que promete emoción y buenas embestidas. José Luis destaca la importancia de elegir sementales con un buen comportamiento, lo que asegura la calidad de los toros y novillos.
Uno de los recuerdos más destacados de la ganadería es el toro 42-Quejoso, que fue indultado y ha dejado un legado importante en la cría de toros de Santa Coloma. Su descendencia ha demostrado ser valiosa y ha conducido a producciones exitosas.
En cuanto a la temporada, José Luis señala que tanto toros como novillos están mostrando una buena actitud en la plaza, lo que ha permitido mantener un nivel constante y satisfactorio en la ganadería. Esta regularidad es clave para la satisfacción tanto de toreros como de aficionados.
Finalmente, José Luis reafirma la relevancia de la humillación en los animales que crían, un aspecto esencial en su proyecto ganadero. Esta característica se busca desde el comienzo de la embestida, asegurando así que el espectáculo sea completo y gratificante.