El torero mexicano Héctor Gutiérrez tuvo una actuación notable durante la corrida en Madrid, específicamente con el tercero de la tarde, un toro de la ganadería Núñez del Cuvillo. Aunque la respuesta del público fue fría, Gutiérrez logró dejar momentos destacados.
El toro, bien presentado y serio, mostró una acometida poco entusiasta al capote del matador. En el primer puyazo salió suelto y en la segunda ocasión la lidia fue medida. Sin embargo, en el último tercio, el astado buscó con más entrega, lo que permitió a Gutiérrez ejecutar una faena interesante, comenzando por la derecha y mejorando al cambiar a la izquierda.
La actuación incluyó detalles que llamaron la atención, como una trinchera y algún pase característico del torero. Gutiérrez cerró su actuación con una gran estocada, lo que le valió una ovación del público, aunque la petición de oreja fue insuficiente.


