El mundo de la tauromaquia se encuentra de luto tras el trágico fallecimiento este lunes, 26 de octubre de 2026, del histórico diestro segoviano Andrés Hernando. El torero ha perdido la vida a los 87 años de edad tras sufrir un fatal accidente de circulación en la carretera N-110, concretamente a la altura del polígono industrial de La Colilla (Ávila), municipio abulense donde residía y se encontraba plenamente afincado desde hacía décadas.
Nacido el 26 de febrero de 1939 en la pequeña localidad segoviana de La Velilla, Hernando se consolidó por méritos propios como uno de los máximos exponentes y figuras de referencia del toreo en Castilla. Su vocación le llevó a debutar con picadores de forma temprana, el 24 de junio de 1956, en el municipio madrileño de Chinchón. Tras foguearse en cosos de máxima exigencia como la antigua plaza de Vistalegre en Carabanchel y realizar su presentación en Las Ventas el 6 de julio de 1958 bajo la tutela y apoderamiento de Domingo Dominguín, el espada dio un golpe de autoridad en la Maestranza de Sevilla el 10 de junio de 1962, cortando una oreja en un cartel que completaban Curro Montenegro y José Morán ‘Facultades’ y encadenando tres sólidos tramos en el coso hispalense.
Aquel camino de entrega y constancia culminó el 1 de julio de 1962 en la plaza de toros de Segovia, fecha en la que recibió la alternativa de manos de Victoriano Valencia, quien actuó como padrino, y con Santiago Martín ‘El Viti’ como testigo, lidiando un encierro de la ganadería de Arranz. Posteriormente, el doctorado se consolidó en la primera plaza del mundo el 29 de marzo de 1964, confirmando su alternativa en Las Ventas con el toro Bellaquito, del hierro de Salvador Guardiola, en una tarde en la que estuvo acompañado por Antonio Medina y José María Montilla.
A lo largo de su dilatada e impecable trayectoria, el diestro atesoró hitos de indudable trascendencia histórica para la cabaña brava. Entre sus gestas más memorables destaca de manera especial el histórico indulto que protagonizó el 23 de mayo de 1968 en la Monumental de Barcelona, perdonándole la vida a Potrico, un bravo ejemplar de la emblemática ganadería de Pablo Romero que supuso el primer toro indultado en el coso de la Ciudad Condal en tres décadas. Asimismo, su nombre quedó grabado con letras de oro en la historia de Las Ventas al cruzar su mítica Puerta Grande en tres ocasiones, sobresaliendo de forma muy especial su clamoroso triunfo en la prestigiosa Corrida de la Beneficencia del año 1964.
Su vínculo con la provincia de Ávila transcendería además los carteles de luces. El 21 de julio de 1967, Andrés Hernando tuvo el honor de inaugurar el coso taurino abulense junto a Victoriano Valencia y Manuel Benítez ‘El Cordobés’. Tras retirarse definitivamente de los ruedos en 1974, el torero volcó su indomable pasión por la tauromaquia en la ganadería de bravo, estableciendo su explotación pecuaria en la localidad abulense de Marlín. Con motivo del sexagésimo aniversario de su alternativa, la ciudad de Ávila le rindió en 2022 un cálido y emotivo homenaje en reconocimiento a su trayectoria vital y profesional, muy cerca del trágico escenario donde este 26 de octubre se ha apagado para siempre la vida de una de las leyendas vivas del toreo castellano.


