Una destacada actuación de Morante de la Puebla se vio truncada en Madrid debido a un metisaca y una estocada corta. A pesar de las protestas por la presentación del toro de Núñez del Cuvillo, Morante logró un inicio prometedor alternando muletazos extraordinarios con otros más complicados.
El torero buscó corregir los defectos del astado, pero su actuación se complicó. Desde los tendidos se vivió la faena con intensidad, aunque hubo parte del público en contra. La disposición de Morante fue evidente, tratando de ofrecer lo mejor ante un toro que pedía un trato más sutil.
La tensión aumentó cuando Morante salió a saludar tras el metisaca que interrumpió su trasteo, un momento significativo de una jornada que prometía mucho más de lo que finalmente se concretó.


