El XXIV Pregón Taurino se celebró el pasado miércoles en el teatro Darymelia de Jaén, marcando el inicio de la esperada Feria de San Lucas. Esta edición fue protagonizada por Curro Vázquez, quien compartió su experiencia personal y trayectoria en el mundo del toreo.
Con una notable asistencia de público, incluidos visitantes de Linares, Vázquez evocó su infancia y recordó a su padre, Sixto, como clave en el desarrollo de su vocación taurina. Su intervención abarcó sus inicios en las ganaderías de Jaén, así como su posterior traslado a Madrid a una temprana edad.
El matador destacó tanto los altos como los bajos de su carrera, siempre destacando su profunda pasión por el toreo. Mencionó su estrecha amistad con el maestro Antoñete y el impacto que este tuvo en su carrera, así como momentos icónicos en plazas como Vistalegre y Las Ventas.
Vázquez recordó de manera sincera su última actuación en Madrid, un festival homenaje a Antoñete celebrado el 12 de octubre del año anterior. Compartió cómo fue convencido por Morante de la Puebla y la preparación que siguió, contrastando con los métodos actuales.
El torero expresó su gratitud por recibir el Premio Nacional de Tauromaquia, un reconocimiento que celebró con gran emoción junto a su familia. Su intervención en Jaén fue una mezcla de elegancia y nostalgia, reflejando el aprecio que la comunidad jienense tiene hacia él.
Durante el evento, Vázquez estuvo acompañado por varias figuras destacadas, incluidos el alcalde de Jaén, Julio Millán, la alcaldesa de Linares, Auxi del Olmo, y otros representantes de ambas localidades. A su lado también se encontraban miembros de la Sociedad Propietaria 'Plaza de Toros de Jaén' y personalidades del entorno taurino.
Al finalizar el acto, tuvo lugar una charla íntima en la Peña Flamenca de Jaén, donde Vázquez compartió anécdotas en un ambiente distendido, acompañado de una copa de vino, un cierre memorable para una noche llena de recuerdos y emociones.


