El escalafón de los hombres de plata guarda nombres imprescindibles que sostienen el engranaje de la fiesta desde la sombra. Entre ellos destaca con luz propia Curro Javier, un torero de plata que, tras iniciar su andadura como novillero con picadores en 1998 en Torremolinos y cambiar el oro por la plata en el año 2000, se ha consagrado como uno de los subalternos más cotizados y respetados del siglo XXI.
Tras dejar huella en cuadrillas históricas como la de José María Manzanares —donde formó un equipo de leyenda junto a Juan José Trujillo, Luis Blázquez, Chocolate y Barroso—, y sumar etapas junto a Miguel Ángel Perera y Morante de la Puebla, el sanluqueño cerró su etapa con el diestro cigarrero el pasado mes de marzo. Tras breves pasos a las órdenes de Fernando Adrián y el novillero Javier Zulueta, Curro Javier afronta ahora un nuevo y ambicioso desafío profesional.
El subalterno se incorpora de manera oficial a la cuadrilla de Daniel Luque para cubrir la baja de Juan Contreras tras nueve temporadas de confianza. El diestro de Gerena, décimo en el escalafón europeo con cuarenta paseíllos y instalado en el Grupo Especial, incorpora así la experiencia, el capote providencial y la maestría en la colocación de los palitroques de un Curro Javier que continúa marcando diferencias en el callejón.


