Ojalá seas tan bravo como te ves, verdadero rey de la fiesta brava. Y que le salgas a David de Miranda en su turno, ¡plissss! 🐂
Ve con toda fiereza al caballo. Luego, humilla cuanto puedas, arráncate de largo y embiste despacio. Que tu bravura se encuentre con el concepto clásico de David, con su valor seco y con esa entrega que nace del temple, la naturalidad y la quietud del diestro.
Y, sobre todo, que vuelvas a tu casa bello ejemplar.
Ya te amo desde ayer.




