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Federico Garibay Anaya (1953-1997), periodista taurino tapatío (qepd), dedica este lírico homenaje al Peón de Brega, en su obra “Celeste y Plata”, que refleja el dolor y la impotencia del hombre maduro, que sirve a las órdenes del joven matador inexperto y altanero.
¿Cuántos casos de estos se viven en la fiesta de los toros día tras día?
Leonardo Páez nos ilustra con el significado de varios términos usados por el autor en esta obra, en su artículo publicado el día 3 de octubre del 2004, en www.jornada.unam.mx.
Pela: dinero. Esaborío: sin sabor o de mal sabor. Pasta: dinero rápido. Barbas: un toro muy serio. Chanelar: entender. Menda: yo. Chalado: alelado, falto de seso. Majareta: ido. Cañí: de raza gitana.
Que sirva este pequeño artículo para recordar la memoria del tan llorado Federico Garibay, hombre de mente brillante en la que resguardaba una auténtica biblioteca taurina impresionante llena de recuerdos, poesías, datos, fechas, toros y un sin fin de cosas más, pero ante todo, una persona integra en su vida profesional y personal. Tras 11 años de su partida física, aun vives en el corazón de los que tuvimos el honor de conocerte y contar con el divino regalo de tu amistad. Recibe un abrazo donde quiera que te encuentres, seguramente a la derecha de Dios.
DESCARGAR AUDIO CELESTE Y PLATA - FEDERICO GARIBAY ANAYA Si tu supieras, chaval, lo buen torero que fui, ni me trataras tan mal ni me gritaras así.
Tú me miras de soslayo con actitud altanera, más que si fueras El Gallo o Lagartijo o El Guerra.
Guárdate tus reprimendas y no te engrían tus pelas, que de toros no chanelas lo que chanela mi menda.
Yo también comí del toro en mi juventud lejana, enfundado en terno grana con guarniciones de oro.
Pero un pitaco certero me partió la femoral.
Después... ya na’ fue igual, ni ilusiones ni dinero.
Aquel recuerdo me mata por triste y esaborío, pero yo tengo mi casta, mi enjundia y mi señorío, y soy torero de entrega, ya sin muletas ni estoques, pero sí con palitroques y con capotes de brega.
Es verdad: perdí mi pasta y mi cartel de tronío, pero aún me quedan bríos pa salirle a cualquier barbas, y colocarle en lo alto -escucha tú, que tanto hablas- por los terrenos de adentro, un par soberbio en las tablas.
Dios quiera que nunca sepas, chavalillo presumido, lo que es un pitón hundido en tu carne hasta la cepa.
¿Qué estoy llorando ¡Ya lo sé! ¿Y por qué voy a negarlo?
Pero ¡hombre!, escucha muy bien lo que yo te estoy hablando: No es que te vuelva la espalda por chalao ni majareta.
¡Es que quiero que te enteres que entoavía peino coleta! Y lloro porque me acuerdo que pude ser y no fui un primate del toreo, sol de mi raza cañí...
Y porque sólo me queda una espá que ya no mata, un pitillo, dos monedas... ¡y un terno celeste y plata!
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Me presento mi nombre es Icasel Hernández Garibay soy sobrina de Federico Garibay en verdad me dio alegría encontrar esta página y saber el enorme cariño que aún le tienen a mi tío muchas gracias por todo estamos en contacto para lo que necesiten
besos a todos y todas
POR ALGUNA RAZÓN LLEGO A MIS MANOS LA POESIA DEL TORERO VIEJO DE FEDERICO GARIBAY, HACE MUCHO TIEMPO, PERO NO SE SI ESTE COMPLETA O LE FALTE ALGUNA PARTE, ES UNA POESIA QUE ME ENCANTA, ME LA PODRIAN MANDAR COMPLETA.
GRACIAS
SALUDOS
Ojalá y publican más.
La página excelente